Avecilla de pulcro color,

tus alas rotas llorando estas,

queriendo apaciguar el dolor,

de ver marchitar el amor.

 

Triste está el cielo,

y más triste el ave,

queriendo volar,

con el miedo y pavor,

de volver amar.

 

Cierra tus alas quebradas,

y sigue tu caminar,

expuesta tu vida al alba,

tu corazón constrito esta,

de fraguar las esperanzas,

de volver a amar.

 

Cansada esta tu alma,

mientras las aves vuelan normal,

tu humillada desde abajo estás,

esperando solo el suspiro,

suspiro que en fin exalaras.

 

Tus ojos has cerrado,

echada en el solaz de tus sueños,

esperando al predador feroz,

que acecha tu vida sin miedo

ni sobresalto.

 

Enjuagué mi ser Señor con su amor,

alivie el martirio de mi alma,

recorte el tiempo de mi dolor,

desencajado estoy de todo,

no soy de este mundo,

el mundo no me quiere,

no he nacido apto,

sólo he nacido,

solo estoy por tu amor,

que si me faltare,

muerto vivo sólo seré.