Tiempos malos parte 1
Frustración Fugaz
Querer y no hacer,
Poder y no ejercer,
Saltar y no volar,
Correr y no andar,
Imaginar y no soñar,
Ni siquiera un sueño concretar.
II
Fe del porte de un buque,
Buque parado y varado,
Enlazado por una lienza de lana,
Fuerza de un volcán,
Volcán atenuado y callado,
Por una piedra traviesa.
III
Hermosura de reinado mundial,
Apagado y sombreado,
por un espino con agujas de metal.
IV
Pasión desbordante como alud colosal,
Frenada y estancada por una vara de Cristal,
Corazón ardiente como núcleo solar,
Pero enfriado como en crisis polar.
V
Viviendo con el éxito al lado,
Indomable destino como viuda negra,
Inaferrable como fierro aceitado caigo,
Me adentro en un profundo letargo,
Sueño fiel pereza erudita,
Que me ha atrapado.
VI
Mil sueños y diez mil deseos,
Cuelgan de un hilo de la mano de Morfeo,
Dulce trofeo que no he alcanzado,
Por vivir entre Morfeo y Perezozeo.
VII
Que de no vencerlo,
Ya no habrá más remedio,
Que luchar contra sombras y fantasmas,
Que sondean mi alma.
VIII
Alma aturdida, alma delirante,
Espíritu fuerte atado sutilmente,
En un cuerpo vago cuya fuerza ha perdido.
IX
Solo Dios con su misericordia,
Me da vida y me anima,
No me deja solo ni desestima,
Veinte y seis es vivir aún en crisis,
Sin crisis no he vivido,
Y cada cual las suyas que no comparo,
Ni me animo a saber que las mías,
Son pequeñas y furtivas,
Todo esto espero tenga final.
X
Fina que después de varios meses llega al final,
Después de cruzar un desierto al fin encuentro,
Un arrollo de aguas frescas y cristalinas,
Que brotan en un espejismo que se me hacho realidad,
El que me ha devuelto las ganas de luchar.
XI
Afortunadamente he caído de rodillas,
Frente al Salvador,
Y me he dado cuenta cuan bien se siente,
Estar así en su presencia.
XII
Restituyó mis fuerzas y me dio aliento de vida,
Sano mis heridas y lavo mis venas,
Me cubrió con sus alas,
Y me abrigo con su manto,
Me sereno con su voz,
Y me acaricio con sus manos,
Unió todos los fragmentos caídos de mi alma,
Y con un beso me amo,
Y con su sangre me limpio de mi maldad,
Y su gloria sentí pasar enfrente de mí,
Y sentí como si hubiera sido un niño,
No solo ello más aun lleno mi estanque,
De su gran Amor….Oh Dios!!!
