TUS CAMINOS SON MÁS ALTOS
Estruendos de Guerra,
Susurros de Paz,
Griteríos de hambre,
Gemidos de Justicia,
Llanto y clamor de almas heridas,
Pechos desgarrados borboteando de sangre.
Perpetuo Sufrimiento,
Desnudan el alma,
Párpados alicaídos,
Semblante lívido,
Ensombrecen al espíritu y el lugar donde se sitúan
Nuestras vidas.
Ojos suspirosos,
Clavados en el firmamento,
El alma que desmaya,
Sobre toda esta aguda tiniebla.
La iniquidad corre por las calles,
La vanidad asoma por los balcones,
La muerte abraza todo cuanto puede,
El desconsuelo nada por los ríos,
El odio se ha casado con la desesperanza,
No despiertes porque no es un sueño.
La burla vestida de negro lino fino,
Anda pregonando ¿Dónde está Dios?
¿Dónde está Dios? ¿Quién es Dios?
Y termina alardeando, ¡Yo soy Dios!
Trompeta de guerra,
Dios nunca ha estado dormido,
Relámpagos salen en manada desde su trono,
La ira de Dios se ha encendido.
Con sus manos cura a todos los heridos,
Con su fuerza hace resurgir a todas aquellas almas,
Que han caído en manos de enemigos,
Con susalas a cubierto a la esperanza,
Floreciendo sin semejanza,
Del oro habido en el mundo Él ha hecho unas vasijas,
Almacenando en ellas los suspiros de aquellas almas afligidas.
Ojos Clavados en el cielo,
El alma ha encontrado a su sustento.
Eterno Poder y de ojos de fuego,
Su luz maravilla y resplandece,
Aniquilando la oscuridad más tenebrosa del mismo infierno.
La iniquidad ha sido encarcelada; reina la justicia,
La vanidad ha sido enamora de la sencillez,
La muerte siempre ha estado acabada por la vida,
el desconsuelo llora en los brazos del Amor,
No pestañees porque tampoco será un sueño.
A la burla le han sido contestadas sus preguntas, pues Dios le ha preguntado ¿Me buscabas?, con amor le habló diciendo: Aquí estoy y estaré siempre protegiendo a los que me temen, desvalidos y afligidos, no desesperen yo estoy con todos ustedes.
